Rehabilitación de Molino y Acondicionamiento de su entorno

Situación : Pozo Cañada

Cliente: Ayuntamiento de Pozo Cañada

Fecha acabado: Junio 2009 

 ESTADO ANTERIOR DEL MOLINO Y SU ENTORNO

El paraje “Cerro del Molino” se sitúa al suroeste del pueblo de Pozo Cañada. La zona de intervención cuenta con una superficie total de casi 6.000m², y posee un desnivel de 8 metros desde el camino existente en la parte inferior hasta la cota del molino.

El Molino de Pozo Cañada constituye un hito de referencia en el pueblo, tanto por su situación privilegiada en lo alto del Cerro como por la gran importancia de este tipo de edificaciones a lo largo de la historia en  Castilla La Mancha, siendo interés del Ayuntamiento la recuperación de éste y el acondicionamiento del paraje como jardín de recreo entorno al molino.

No se conocen datos históricos acerca del molino; el último dato es de 1965 donde aparece con una cubierta provisional. También existen dudas sobre el uso real de este molino, junto al cual  existían unas  edificaciones anexas.

El molino se encontraba semiderruido, sólo se conservaban los muros de mampostería a una altura media de 4 metros, con un espesor medio de 1 metro  los cuales en algunas zonas presentaban  posibilidad de derrumbe. Posee un diámetro exterior de 5.85 metros, medidas que coinciden con las dimensiones propias del molino manchego.

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN

La intervención consiste en recuperar el molino manchego sin la maquinaria, para destinarlo a SALA DE EXPOSICIONES, y acondicionar su entorno como JARDÍN aterrazado de recreo con especies autóctonas, para disfrutar de la vista panorámica que posee el paraje.

A su vez el molino se dejará preparado para poder dotarlo “a posteriori” de la maquinaria completa.

Se pretende de esta manera conectar el camino existente (que parte del casco urbano) con el Molino, recorriendo el perímetro del Jardín, que se abre hacia el este. 

Debido al considerable desnivel de la parcela, y según el levantamiento topográfico realizado, se disponen tres plataformas a diferentes niveles, alternadas con zonas verdes en talud. Todo se articula a través de un camino perimetral en rampa y dos paseos transversales.

Junto a este camino existente que llega al molino se proyecta una zona verde natural, con olivos, que actúa como barrera visual hacia la autovía.

Los diferentes elementos se van adaptando a la topografía existente, salvando las diferencias de cota, y conteniendo las tierras con muretes de piedra. Cada terraza va zonificada con diferentes usos y alternativas para hacer un lugar de mayor interés para todo tipo de público.

El molino se ha reconstruido  recreciendo los muros de mampostería existentes, y consta de tres plantas, comunicadas por una escalera circular:

– La primera, llamada silo o cuadra, es el recinto donde se producía el ensacado de la harina. Se accede por una única puerta, orientada casi siempre al sur.

– La segunda es la camareta, donde se encuentran los marranos: dos vigas de madera que sustentan el moledero de la última planta.

– La tercera estancia, denominada moledero o habitación de las piedras, es la más ancha.

Termina el molino en una cubierta cónica de madera, desde donde sale el palo de gobierno. Por el lado opuesto al palo, se abre una tronera por donde asoma el eje en el que se sujetan las aspas fabricadas con un entramado de madera.